sábado, 16 de octubre de 2010

3.33 Glendora

Hoy a las 3.33 de la madrugada no necesito un penpal pues implica complicidad e interactividad, hoy, justo en este minuto que transcurre necesito un confidente.



¡Qué egoísta! Vomitar lo que siento al primer cristiano que se dejó.


¡Qué crueldad! Confesar algo sin pedir permiso es condenable, pues implica una responsabilidad para los inocentes ojos que abrieron la carta, la carga le quedará profunda en el inconsciente y tal vez lo ignorará por mucho tiempo, pero algún día ésta pequeña confesión saldra a flote en un sueño, en un rostro o en una decisión.
Te pido disculpas, no vomitaré en tí esta noche, no éste sentimiento que no me dejará dormir, no ésta insensatez que me ahoga, no mi drenaje mental, mi mierda de ésta noche no la mereces tú.
Tú mereces sonrisas de Luna, manías melancólicas, poesías indescifrables dedicadas a alguien digno de admirar.Prometo que ésta noche sufriré menos y más rápido, solo para mañana escribirte una buena carta.


Bob Ross murió hace años y aún me pregunto ¿qúé será de su ardilla?


Buenas.



3 comentarios:

Octavio M dijo...

http://1111espiritusguardianes.1111spiritguardians.com/content/view/11/25/

Octavio M dijo...

pd. no es spam u.u

Glendora dijo...

Intenté ponerle palomita a alguna etiqueta de este post, pero no soy ni muy extrovertida, o españoleta, y los términos medios los pongo a duda, aunque predomine y cree al insomnio, el que puede ser bien acompañado por una Coca Cola, mejor un cigarro y un libro que se pueda abrir fácil.

Las disculpas tampoco son lo mío, lo tuyo tampoco, al menos como te pude leer.

Un penpal no puede ser también un confidente, caigo mucho en lo literario para creer que puede ser, y soportar el vómito?
Te prepararé otras líneas donde hable de la ardilla.

Ish fascina.