Me da risa que lo que se supone es sólo un juego para crear poemas, basado en versos de otros autores, para mi se volvió como un oráculo, uno muy certero .El azar mis nalguis, juego mis nalguis, poesía mis nalguis, ese Ricardo Castillo tiene un buen viaje, es un loco chido y yo sabía que desde que descubrí La Oruga y el Pobrecito Señor X , Castillo tenía más sorpresas para mí.
Aquí los versos de aquel marzo
(en violeta mis intervenciones)
Aquí donde solo existe la tierra
algo que ya he visto antes
suelo sentir con vago horror que soy el otro
ese que baila al pie del árbol y delira
como un paciente eterizado sobre una mesa
entonces pasa una nube
para ver que todo se ha ido.
Nostalgia del tiempo perdido, de la consciencia tardía, siento horror al verme en el vacío donde dije nunca me perdería. Ahora ¿qué hago con la nostalgia, la consciencia y el vacío? Que el azar me lo diga...
Entonces mi divina taciturna aparece
¿cómo no comprender que es preciso desaparecer?
para que a la luz tu corazón se abra y aquello que en nosotros fracasa
buscará la luz, tal vez encuentres allá lo que creíste perdido.
Desaparecer, buscar la luz, como innegable destino siempre la busca mi alma.
El que entendió entendió.
Les digo, en mi funeral pueden reir de estas cosas, yo lo haría.
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