Me acabo de enterar que hace un año murió un conocido y al guglear su nombre vi que ya no habia rastros de él. Borraron sus fotos, su blog, su página, lo único que queda es la noticia por la cual me enteré (dudosa fuente por cierto)
Isa y yo concluimos que no estaba chido borrar el rastro cibernético de un difunto, porque gente como yo que no estaba tan presente en su vida no recordará ya su cara ni nada.
Entonces veanlo como un regalo : ) un acto de autoreconocimiento en el mundo virtual o simple ociosidad.
Cuando me muera quiero que sigan viendo mis fotos y leyendo mis claveles y que ser burlen de mi :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario