miércoles, 24 de noviembre de 2010

Viaje reparador

Qué buenos viajes me aviento dormida.

Esta vez viajé a algun país de oriente, estaba de visita en una comunidad muy pobre, con una familia formada por el papá y otros tres niños. Recuerdo que el mayor estaba enfermo y estaba yo ahí tirada junto a su cama -cobijas en el suelo- preguntándole sus síntomas, pero NO los físicos; le pregunté si  sabía lo que era quererse a sí mismo, el no entendió, lo abrazé y entonces empezó a llorar. Dijo que nadie se preocupaba por él y que era la primera vez que alguien lo abrazaba. Me destrozó. Su papá me miraba enojado, decía que los hombres no podían recibir muestras de cariño de nadie sino hasta alcanzar la edad adulta y solamente de su esposa.

Me pregunto si fue un sueño o si en realidad esto está pasando en algún lugar y yo me escabullí de mi cuerpo para ser soñada por éste niño. Ojalá haya recibido un poco de consuelo.
Ojala yo pueda seguir viajando.






No hay comentarios: