jueves, 15 de julio de 2010

Háganle una rueda a Juana

No, no vamos a bailar. Les voy a contar OTRO sueño. Fue hace 3 noches así que recuerdo solo 2 escenas.

-En blanco y negro-  Estaba en un parque de diversiones (sueño recurrente) y me subí a una rueda de la fortuna. Nadie más estaba montado en ella, cuando tomé mi lugar me dí cuenta que no tenía cinturón ni de dónde agarrarme, pero eso me emocionó más.
Se accionó el mecanismo que hace que gire la rueda, pero para mi sorpresa no solo giraba sino que además empezó a elevarse a una altura IN-CRE-Í-BLE. Mi adrenalina estaba al máximo y al acelerar el ritmo, la gravedad  y la fuerza centrífuga (a poco sí?) hacía su tarea y me quería tirar al vacío. Nunca tuve miedo, al contrario, aunque estaba sostenida por un solo brazo me sentía emocionada por montar nuevamente mi
 lugar, como si se tratara de domar a un caballo ( o un toro, cual payaso de rodeo).
La rueda jugaba así conmigo hasta que se elevó más, giró lentamente y me acomodé en mi lugar de una manera comodísima:  subí los pies y los cruzé, como cuando estás en el metro agandallando el lugar de enfrente.

- A color- En esa misma posición se transportó la escena a una casa de  grandes ventanales desde donde admiré la lluvia mientras escuchaba la conversación de los dueños de la casa :
-"Dicen que ya no parará, que ésta es la última lluvia". A lo que contestó una mujer:

-"También escuché que éste último terremoto no fue nada fuerte comparado al que nos espera. Esto ya se nos acabó"

En la sala se encuentra una persona que conozco, que no diré quién es, y con cara angustiada dijo:
-"Ay no, ¿por qué  pasa ésto? ¡Qué miedo!. ¡Qué angustia! ¡Nos vamos a morir!

Yo, volteé con desdén a verla, volví la mirada a la lluvia que me ofrecía un espectáculo hermoso, una mezcla de azules y morados, un juego de luces reflejados en las gotas... y pensé:  
"Qué más necesito en este momento, soy testigo de la belleza de la naturaleza, soy afortunada de vivir este instante"

 De nuevo volví la mirada a la persona que no mencionaré y le dije:

- "No quieras infundir tus miedos. ¿No ves que estoy libre, completa y feliz
?"



No puedo comentar nada al respecto, fue tan significativo que cualquier conclusión está de más...
Que siga girando la rueda...


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