lunes, 13 de diciembre de 2010

Cosas

Hay ciertas cosas que no encuentran su lugar. De repente se rebelan de su abandono, salen del cajón y me reclaman: ¡quieren que les preste atención!, pero mirarlas me incomoda, no sé dónde van, a dónde pertenecen.
¿que hago con estas cosas?
Mientras encuentro el momento para detenerme a observarlas y establecer un diálogo, les propongo una tregua: tú en tu caja y yo en la mía.





------------------------------------------------



domingo, 12 de diciembre de 2010

Espero curarme de tí

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Ish phone home



Es raro que llames "Alien" a eso que te encontraron, es justo esa  palabra la que describe cabalmente cómo me siento a últimas fechas. Demasiada información y poco conocimiento. Y si no sabes más que el otro, no eres nadie. Ya no se trata de compartir información sino de poseerla, ya sabes "saber es poder" y "belleza es poder"
¡Estoy apabullada!... ¿Cómo absorber tanto?


Me siento como ese alien que vive en tu cuerpo. Supongo que nació del mismo sentimiento del que te hablo , de la necesidad de abstraerse del mundo, aislarse, enquistarse pues. Pregúntale de dónde salió y qué quiere decirte, manten la comunicación y cuando logren trascender su simbiosis déjense ir.
Estoy segura que mejorarás pronto. Por mi parte seguiré explorando si me abstraigo y me vuelvo la loca de los gatos o mejor empiezo a madurar y me lanzo a la vida que me tocó.

Un abrazo.

Diciembre 2010

viernes, 3 de diciembre de 2010

Tan lejos...

Soy esa figura borrosa que intuyes al fondo del salón.
Hace un año era yo quien sostenía tu mano cuando llorabas; hoy, mientras la tocas a ella, nuestras miradas se cruzan
 por error y en ese segundo  de incomodidad y nostalgia no sabes si soltarla.

Enjugas tus lágrimas para confirmar la visión:sí, soy yo, más borrosa que hace un instante, con mi figura inestable que no sabe dónde colocarse.
La misma mujer que odia despedirse, hoy a nadie saluda, soy yo, la misma...
...tan lejos.

jueves, 2 de diciembre de 2010

No me pregunten, así sueño yo.


Todos estábamos acostados en el mismo cuarto, que parecía bastante normal, sin embargo a mí algo se me hacía raro:

-Miren, esto no es normal, el tiempo vibra y todo se ve viscoso" -dije mientras señalaba unas vibraciones azules pegadas a la pared.

-Esto no puede ser la Tierra -contesto Ángel.

-¡Creo que estamos en Marte!, si es así, ¿¿¿¡Podrían mostrárnoslo???!!! -grité hacia arriba , sabiendo que eramos observados

-¡Queremos saber cómo es Marte! -gritó alguien más.

Se derritieron las paredes de la habitación dejando al descubierto el desierto en el que nos encontrábamos y ciertamente no era un paisaje Terrenal.

Al parecer no nos querían ahí, pues lo que siguió fue la imagen de todos siendo expulsados de ese lugar, sin embargo felices flotamos por el espacio, la imagen de la Tierra vista desde allá era increíble, pero no tanto como la vívida sensación de la NO-gravedad.

Por fin aterrizamos, y emocionados, nos preguntamos uno al otro cómo es que habíamos volado:

-Yo todo el tiempo me deje llevar.

-Yo tuve que impulsarme todo el trayecto.

-Yo me deje flotar, pero perdí velocidad y tuve que impulsarme para completar el último tramo -fue mi respuesta

Así se veía





Moraleja: No veas a Jaime Maussan dos sábados seguidos y mucho menos digas de broma querer ser abducida, puede que te pase y no en sueños :(


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Fragmento

Habéis hecho una pregunta: "¿Es que somos acaso una mentira?", decís. Esta posibilidad os turba, pero es preciso que os avengáis a pertenecer a cualquiera de las partes de un esquema irrealizado. Podríais ser, por ejemplo, los personajes de un relato literario del género fantástico que de pronto han cobrado vida autónoma. Podríamos, por otra parte, ser la conjunción de sueños que están siendo soñados por seres diversos en diferentes lugares del mundo. Somos el sueño de otro. ¿Por qué no? O una mentira. O somos la concreción, en términos humanos, de una partida de ajedrez cerrada en tablas. Somos una película cinematográfica que dura apenas un instante. O la imagen de otros, que no somos nosotros, en un espejo. Somos el pensamiento de un demente. Alguno de nosotros es real y todos los demás somos su alucinación. Esto también es posible. Somos una errata que ha pasado inadvertida y que hace confuso un texto por lo demás muy claro; el trastocamiento de las líneas de un texto que nos hace cobrar vida de esta manera prodigiosa(...)
Somos una premonición; la imagen que se forma en la mente de alguien mucho antes de que los acontecimientos mediante los cuales nosotros participamos en su vida tengan lugar; un hecho fortuito que aún no se realiza, que apenas se está gestando en los resquicios del tiempo; un hecho futuro que aún no acontece. Somos un signo incomprensible trazado sobre un vidrio empañado una tarde de lluvia. Somos el recuerdo, casi perdido, de un hecho remoto. Somos seres y cosas invocados mediante una fórmula de nigromancia. Somos algo que ha sido olvidado. Somos una acumulación de palabras; un hecho consignado mediante una escritura ilegible; un testimonio que nadie escucha. Somos parte de un espectáculo de magia recreativa. Una cuenta errada. Somos la imagen fugaz e involuntaria que cruza la mente de los amantes cuando se encuentran, en el instante que se gozan, en el momento que mueren. Somos un pensamiento secreto...









Farabeuf
Salvador Elizondo
(Dios)